Esta superficie está compuesta de al menos un 75% de materiales reciclados (espejo, vidrio, porcelana, gres porcelánico y cenizas vitrificadas) tanto de productos finales como de procesos productivos. Estos materiales se han escogido tanto por su abundancia, como por sus características físico-químicas y termo-mecánicas, reutilizándose y dando un nuevo ciclo de vida, reduciendo el impacto medioambiental al reducir estos residuos. El 25% restante, se trata de materiales, que aunque no son reciclados, son ecológicos en cierto sentido.